
En un nuevo episodio de Modo Lau, conducido por Lau Chazarreta, la dirigente y militante Carla Denuchi se sentó a compartir una charla profunda y desestructurada en la cafetería Pitufina. Lejos de los discursos protocolares, Denuchi repasó su historia familiar su rol como madre de tres hijos y su firme convicción de que la política real se construye recorriendo los barrios «24/7».
La herencia de un apellido y el peso del esfuerzo propio
Hija del histórico referente Juan Carlos Denuchi, Carla fue honesta sobre lo que significa llevar ese apellido en General Sarmiento (hoy José C. Paz y San Miguel). Aunque reconoce que es su mayor orgullo, también confesó que no siempre fue un camino de rosas.
«Me pesa que piensen que para mí fue fácil por ser ‘hija de’. La realidad es que me fue muy difícil. He pasado malos momentos económicos, he estado en una mesita con frío tomando mate amargo porque no teníamos ni para el azúcar», reveló la dirigente. Tras la pérdida de su padre hace diez años y de su madre hace cinco, Carla tuvo que reconstruir su propio espacio político, la agrupación Herencia Peronista, desde cero.
Protagonismo juvenil y trabajo territorial
Uno de los puntos fuertes de la entrevista fue su defensa del trabajo en los barrios a través de las ollas populares. Para Denuchi, estas iniciativas no son solo asistencia alimentaria, sino espacios de contención y organización para los jóvenes.
«En los barrios los pibes usan visera y no precisamente son delincuentes. La mayoría trabaja o estudia», enfatizó, resaltando que su grupo está compuesto por jóvenes de entre 16 y 27 años que gestionan farmacias sociales y merenderos. «Siento que el peronismo no se hace más desde el escritorio. Mi mayor aporte es ser creíble y estar todos los días».
La faceta de madre: «Milito por el país que les quiero dejar»
Puertas adentro, Carla Denuchi se define como una madre cariñosa y, a veces, «un poco ausente» por la demanda de su trabajo, pero siempre presente en lo importante. Madre de Facundo (quien asiste a la escuela técnica construida por su abuelo), Eva y Juana, asegura que sus hijos son su motor diario.
«Todos los días salgo a pelearla para dejarle un país mejor a mis hijos. No quiero dejarles un país endeudado», afirmó emocionada, destacando el orgullo que siente su hijo adolescente por verla trabajar en el territorio.
Política, amistad y realidad actual
Respecto al contexto político nacional, Denuchi fue tajante: «Estoy un poco cansada de la ‘rosca’. El único enemigo es el modelo actual. A la gente no le importa lo que digamos, le importa lo que hacemos».
La entrevista cerró con una reflexión sobre la amistad y el valor de la lealtad en la política, destacando que su mayor «chapa» no es el apellido, sino que los vecinos la conozcan y la reciban con una carta o un abrazo en cada barrio que pisa.
