
La Cámara de Diputados aprobó en la madrugada del 20 de febrero la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei. La votación terminó con 135 votos a favor y 115 en contra, luego de un debate que se extendió por más de diez horas.
El proyecto ya tenía una aprobación previa en el Senado, pero deberá regresar allí porque Diputados introdujo modificaciones. Entre los cambios, se eliminó el artículo 44, uno de los puntos más cuestionados, que proponía reducciones salariales durante licencias médicas no laborales.
Los puntos principales de la reforma
La iniciativa plantea una reestructuración del sistema laboral argentino. Entre las medidas destacadas se incluyen:
La posibilidad de extender la jornada laboral hasta 12 horas mediante modalidades de “banco de horas”.
Reducción de cargas patronales con el objetivo de fomentar la contratación.
Cambios en el sistema de indemnizaciones y despidos, con cálculos más favorables a empleadores.
Limitaciones al derecho de huelga, con servicios mínimos obligatorios en sectores esenciales.
Creación de un fondo indemnizatorio obligatorio financiado desde la Seguridad Social.
Reordenamiento de la jerarquía de convenios colectivos y modificaciones en el esquema judicial laboral.
El Gobierno sostiene que la reforma busca modernizar el mercado laboral, reducir la informalidad y atraer inversiones. La oposición advierte que implica una reducción de derechos y precarización del empleo.
Huelga nacional y tensión política
La sesión se desarrolló en medio de una huelga nacional encabezada por la Confederación General del Trabajo (CGT), que paralizó transporte, bancos, oficinas públicas y actividad general en todo el país. Los sindicatos denunciaron que la reforma atenta contra conquistas históricas.
Mientras tanto, el oficialismo celebró la aprobación como un paso central en su agenda de reformas estructurales.
Qué falta para que sea ley
Con la media sanción de Diputados, el texto vuelve al Senado. Si la cámara alta acepta la versión modificada, la reforma quedará lista para ser promulgada. En caso contrario, deberá abrirse una nueva ronda de debate entre ambas cámaras.
El Gobierno espera avanzar con la sanción definitiva antes del 1.º de marzo, fecha en la que el Presidente abrirá el período de sesiones ordinarias con el discurso del estado de la Nación.
