
Si se especulaba con que la libertaria Mía Amoroso iba a subir la apuesta y replicar el discurso incendiario de la política nacional en el plano local, este martes en José C. Paz quedó confirmado: se desató la segunda batalla entre la concejal peronista Lorena Ramírez y la libertaria.
El primer enfrentamiento se había dado durante la asunción de los concejales. En aquella ocasión, Ramírez le recriminó a Amoroso las duras palabras que la dirigente liberal había pronunciado durante la campaña contra el intendente Mario Ishii, a quien había prometido “sacar a patadas en el culo”. El oficialismo hizo sentir el rigor y la discusión terminó en un cruce que rápidamente se volvió viral.
Pero la primera sesión del año traería todavía más tensión y un nuevo escándalo en el debut de Juan Ligo como presidente de un Concejo Deliberante que tendrá trabajo este año. Durante su intervención, Amoroso denunció en redes sociales que desde el bloque oficialista había “murmullos y burlas”, y decidió responder con un tono sin frenos, al estilo de la confrontación política nacional.
«No me voy a dejar bardear», sostuvo más tarde.
En ese contexto arremetió contra varios de sus colegas, especialmente contra Lorena Ramírez, a quien apuntó con un tema personal que hizo estallar el recinto.
Sin rodeos, Amoroso lanzó la pregunta que elevó la tensión al máximo:
“¿Tu mamá está presa? ¿Tu mamá no está presa?”, en referencia a Marité Zamora.
La reacción de Ramírez fue inmediata. Entre gritos y visiblemente afectada, respondió:
“¡Tenés que lavarte la boca antes de hablar de mi mamá! ¡Callate, cerrá el orto, cerrá el orto!”, mientras el recinto se sumergía en un clima de gritos y conmoción, como refleja un video difundido por Noticias Políticas.
Dentro del Concejo Deliberante paceño se han vivido momentos tensos desde 1999. En distintas etapas hubo enfrentamientos fuertes, como los protagonizados por el entonces concejal Cristian García, o el recordado cruce entre Livora y Jonatan Urquiaga, que casi termina a las manos.
Sin embargo, no había antecedentes de una intervención que cruzara de manera tan directa hacia familiares y cuestiones personales, una especie de regla no escrita de la política: lo que pasa en la cancha queda en la cancha.
Ese límite, al parecer, este martes se rompió. Y en el Concejo Deliberante de José C. Paz muchos creen que se inauguró una nueva era donde el techo de la confrontación parece no tener límite.
