
La histórica fábrica de neumáticos Fate anunció el cierre definitivo de su planta industrial tras más de ocho décadas de actividad, dejando a 920 empleados sin trabajo y poniendo fin a una de las últimas grandes operaciones del sector en el país. La empresa informó que el cese de actividades es inmediato y que avanzará con la liquidación, justificando la medida en la caída de ventas, la fuerte competencia de neumáticos importados, el incremento de los costos productivos y un contexto económico que volvió inviable la continuidad. A esto se sumaron tensiones y conflictos con el SUTNA, que ahora reclama por la preservación de los puestos y denuncia el impacto social de la decisión.
La noticia generó preocupación en toda la industria: la UIA advirtió que el cierre de Fate no es un hecho aislado, sino parte de una tendencia más amplia de pérdida de empleo y debilitamiento del sector manufacturero. Con su salida del mercado, se cierra un capítulo emblemático de la producción nacional y queda abierto un interrogante sobre el futuro laboral de sus trabajadores y el rumbo de la industria argentina.
