
Los gremios docentes nacionales anunciaron un paro para el próximo 2 de marzo, fecha en la que la mayoría de las provincias tenía previsto iniciar el ciclo lectivo 2026. La medida llega tras el fracaso de las negociaciones salariales con el Gobierno y en un contexto de creciente tensión por el recorte de fondos educativos.
La convocatoria fue realizada por los principales sindicatos del país, que reclaman:
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Actualización urgente del salario básico nacional docente.
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Restablecimiento del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID).
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Aumento del presupuesto educativo.
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Mejores condiciones laborales y edilicias.
Un conflicto que se agudiza
Los gremios aseguran que, sin recomposición, el poder adquisitivo de los docentes queda “devorado por la inflación” y que en muchas provincias el salario inicial está por debajo de la línea de pobreza. Denuncian también la falta de diálogo y la ausencia de una oferta concreta por parte de Nación.
Del lado del Gobierno, sostienen que las provincias deben hacerse cargo de definir y garantizar los aumentos, y remarcan que “no hay margen fiscal” para reponer fondos como el FONID.
Impacto en el inicio de clases
El paro del 2 de marzo afectará el arranque del ciclo lectivo en la mayoría de las jurisdicciones. En varias provincias ya anticipan que habrá adhesión masiva, especialmente en Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y la Patagonia.
Familias y estudiantes manifestaron preocupación por un conflicto que parece no tener una salida inmediata. En muchos distritos, la vuelta a clases ya venía condicionada por problemas edilicios y falta de personal auxiliar.
Qué puede pasar después
Los gremios adelantaron que, si no reciben una propuesta concreta, evaluarán:
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48 horas de paro adicionales.
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Movilización nacional a Capital Federal.
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Plan de lucha escalonado durante marzo.
